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Estimación de la verdadera magnitud de la pandemia y las muertes por el confinamiento

Estimación de la verdadera magnitud de la pandemia y las muertes por el confinamiento

Traducido por Sott.net en español

El pequeño país de Suecia, con una población de menos de la mitad de Nueva Delhi, está resultando ser el punto de referencia más importante en 2020 para ayudarnos a comprender la verdadera magnitud de la pandemia de coronavirus y la magnitud de las muertes causadas por los encierros.
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Suecia adoptó un enfoque de "libre albedrío" a la seguridad ante el covid.

Aunque muchos políticos de todo el mundo se niegan a admitirlo, los confinamientos matan.
Los profesores Martin Kulldorff, Sunetra Gupta y Jay Bhattacharya lo resumieron en la edición de Newsweek del 30 de octubre de 2020 de este modo: "Las estrategias de confinamiento han llevado a muchas muertes evitables entre quienes están en alto riesgo de infecciones por COVID-19, al tiempo que han creado enormes daños colaterales de salud no relacionados con el COVID en el resto de la gente".

Que los encierros matan a más personas que el COVID también fue reconocido en un informe del 15 de julio de 2020 del Departamento de Salud y Asistencia Social del Reino Unido, la Oficina de Estadísticas Nacionales, el Departamento de Actuarios del Gobierno y el Ministerio del Interior, que señaló que "cuando se tiene en cuenta la morbilidad, las estimaciones de los impactos en la salud de un confinamiento y la recesión inducida por el cierre son mayores en términos de AVAC [Año de Vida Ajustado por Calidad.- NdT] que las muertes directas por COVID-19".

Hay dos tipos de muertes por confinamiento. Los daños por omisión son muertes que no se evitaron porque el enfoque basado en el riesgo se invirtió, con un enfoque en los grupos de bajo riesgo en lugar de en los grupos de alto riesgo. Por ejemplo, en Victoria (Australia) el Gobierno no proporcionó máscaras N95 en los entornos de alto riesgo, sino que se centró, en cambio, en tratar de detener la propagación del virus entre los grupos de bajo riesgo.

Los daños de la comisión de los confinamientos son de dos tipos. Primero, están los daños mentales severos, que equivalen a la tortura cuando las personas son encerradas en interiores durante meses. Hay muchas consecuencias no fatales de estos problemas de salud mental, como el aumento de los daños autoinfligidos por los niños. En segundo lugar, debido al miedo, el terror y la histeria creados por los confinamientos, muchas personas en estado crítico de salud no buscaron o no obtuvieron los chequeos médicos y tratamientos oportunos, lo que llevó, por ejemplo, a un aumento de las muertes relacionadas con el corazón en 2020. También hay enormes daños a la salud a largo plazo por la compulsión de permanecer en casa durante meses.

Estimación del tamaño de la pandemia

En mi artículo del 6 de marzo de 2020 sobre la pandemia, señalé las elevadísimas estimaciones iniciales de mortalidad de los expertos, muchos de los cuales dijeron que esto iba a estar en la categoría de la gripe española. Advertí, sin embargo, que:
"Esto no significa que debamos encerrar a sociedades enteras. Por el contrario, necesitamos un enfoque basado en los riesgos y en los datos que minimice la propagación de la enfermedad y facilite la actividad económica".
A mediados de abril de 2020 estaba claro que no se trataba de la gripe española. Critiqué el modelo de Neil Ferguson el 19 de abril de 2020, en un momento en que los casos de Suecia se habían estancado. Esperé por más información y concluí el 30 de mayo de 2020 que:
"Este virus es bastante malo pero definitivamente no es como la gripe española en su letalidad. Es mejor compararlo con la gripe asiática de 1957-58 o la gripe de Hong Kong de 1968-1970; ambas fueron unas 20 veces menos letales que la gripe española".
Afortunadamente, la pandemia ha resultado ser aún más leve. El 20 de noviembre de 2020 observé los datos oficiales sobre las muertes de 2020 en Suecia para deducir que la pandemia de coronavirus es más bien una mala gripe. Basado en datos suecos actualizados al 11 de diciembre de 2020, creo que habría alrededor de 3000-3500 muertes adicionales este año comparado con lo que de otra manera podríamos haber esperado en 2020.

Pero aquí está el punto clave: que en 2019 hubo 3.419 muertes menos en Suecia que en 2018 debido a una temporada de gripe leve. Sabemos que la mayor parte de las muertes por covid en 2020 en Suecia han sido entre los ancianos (los mayores de 75 años constituyen el 80% de las muertes). Esto indica claramente que muchas de estas 3.419 personas (o más) que escaparon de la gripe en 2019 han muerto ahora en 2020. Si esto se confirma, será difícil detectar incluso una pandemia leve en el total de muertes de Suecia: sólo una "gripe mala".

¿Por qué esta pandemia ha resultado ser tan leve?

El profesor Sunetra Gupta de la Universidad de Oxford tenía razón al sugerir en 2013 que las grandes pandemias son muy poco probables en el mundo moderno debido a la constante mezcla internacional.

El riesgo más significativo para un recién nacido prematuro refugiado en una burbuja es que puede morir por la infección más leve. Por eso también la llegada de los europeos afectó tan severamente a las poblaciones nativas de América y de Australia, ya que no tenían resistencia a los nuevos bichos que portaban los europeos.

Pero en el mundo moderno, la gente comparte continuamente con sus homólogos nacionales los bichos leves que han recogido en sus viajes internacionales. Esta "fertilización cruzada" de bichos en todo el mundo construye una fuerte inmunidad global.

De la misma manera, los niños tienen un sistema inmunológico robusto que aprende rápidamente. Según un informe publicado en Nature el 10 de diciembre de 2020, los niños son "el principal reservorio de coronavirus estacionales que causan el resfriado común" y por lo tanto se benefician de la reactividad cruzada (traté este tema el 24 de mayo de 2020). Otro factor es que "sus narices contienen menos receptores ACE2, que el virus utiliza para acceder a las células". Su inmunidad innata de las células T también es particularmente potente para este virus. En general, la especie humana tiene un alto nivel de inmunidad a este coronavirus.

El hecho de que la especie humana tenga una fuerte inmunidad preexistente a una amplia gama de virus fue la principal lección aprendida de la "pandemia" de gripe porcina. Peter Doshi escribió el 17 de septiembre de 2020 en el British Medical Journal que:
"Los datos forzaron un cambio de opinión en la OMS y los CDC, desde una suposición anterior a 2009 de que la mayoría de la gente 'no tendrá inmunidad al virus pandémico' a otra que reconocía que 'la vulnerabilidad de una población a un virus pandémico está relacionada en parte con el nivel de inmunidad preexistente al virus'. Pero para 2020 parece que esa lección se había olvidado".
Usando los datos de Suecia para estimar las muertes por confinamiento global

Suecia fue el único país que no impuso ningún tipo de confinamiento coercitivo, cierre de fronteras o requisitos obligatorios de uso de mascarillas. Siguió, además, a la ciencia y a las políticas bien establecidas que se detallaban en todos los planes de pandemia en todo el mundo antes del cierre de Wuhan. Como resultado, sigue siendo el único punto de referencia para las muertes "normales" de esta pandemia. Sin Anders Tegnell nunca hubiéramos llegado a conocer la verdadera magnitud de las muertes por confinamiento.

Por lo tanto, será un error mirar los datos sobre el exceso de muertes de 2020 en otras naciones que no sean Suecia para tratar de identificar la magnitud de esta pandemia, ya que su exceso de muertes incluye un gran número de muertes por confinamiento.
 
 Parte 2

En mi denuncia de 68.000 palabras presentada ante la Corte Penal Internacional el 13 de noviembre de 2020 he estimado que los encierros han causado alrededor de dos millones de muertes en todo el mundo y han acortado la vida de cientos de millones. Pero también he señalado la necesidad de llevar a cabo un análisis riguroso para precisar estas cifras.

La estimación del exceso de muertes reales de Suecia para 2020


Primero tendremos que estimar una base de referencia de las muertes anuales reales previstas en 2020 para Suecia. Por ejemplo, creo que Suecia habría tenido alrededor de 92.500 a 93.000 muertes en 2020 si hubiéramos seguido las tendencias pasadas y la tasa de crecimiento de la población.

Esta estimación tendrá que ser refinada. Un método crudo podría consistir en tomar la tasa media de mortalidad por millón en los últimos tres años y controlar el crecimiento de la población y cualquier mejora de la salud a largo plazo. Los métodos más refinados podrían controlar las pautas de variación de la intensidad de la gripe en diferentes años. Esta línea de base es crucial, ya que nos permitirá hacer una estimación viable de las muertes adicionales en Suecia en 2020, que actualmente he estimado en alrededor de 3000-3500 (en comparación con los modelos epidemiológicos histéricos que predijeron más de 100.000 muertes adicionales).

La necesidad de identificar los daños de "lo mismo de siempre"

Distinguir las muertes por confinamiento de las muertes por covid requerirá un cuidadoso análisis estadístico. Al determinar los daños atribuibles a los encierros, es necesario excluir los daños que pudieran haberse producido en una situación de "continuidad", es decir, en una situación (como en Suecia) en que las políticas de salud pública no hayan sido desproporcionadas e ilegales.

Así pues, incluso en Suecia se habría experimentado un nivel de presión mental dentro de la comunidad incluso con un distanciamiento social voluntario. Por consiguiente, algunas de las muertes adicionales en Suecia podrían no deberse en absoluto al covid, sino al temor y al estrés causados por la "pandemia" entre los suecos, lo que daría lugar a más muertes relacionadas con el corazón u otras muertes de ese tipo. Esos daños "normales" deben atribuirse a la naturaleza, a diferencia de los daños por confinamiento que son atribuibles al hombre.

Identificación de los daños causados por el confinamiento

El objetivo de este análisis será comparar los daños en un país determinado (por ejemplo, la India) con los sufridos en Suecia, para determinar si ha habido más daños en una categoría determinada. Por ejemplo, la comparación de la distribución por edades de las muertes entre la India y Suecia en 2020 será una parte fundamental del análisis.

Los datos preliminares indican que en Suecia se han producido menos muertes en 2020 entre las personas de 64 años o menos, que en el promedio anual. Por otra parte, es casi seguro que las naciones cerradas han experimentado una tasa de mortalidad mucho más alta en este grupo de edad que en el promedio anual. Si esto se confirma, entonces sería una prueba irrefutable. Por ejemplo, si 100 personas menores de 64 años mueren en el promedio anual en la India, pero 120 han muerto este año, entonces estas 20 son, prima facie, muertes por confinamiento.

Al hacer este análisis, será necesario normalizar los datos para que los dos países sean relativamente comparables, por ejemplo, sobre la base de las muertes por millón. Los datos de temporadas de gripe o pandemias anteriores en la India podrían utilizarse para comprobar la realidad, ya que en el pasado nunca se aplicaron medidas coercitivas.

Repercusiones de los marcos normativos

En la mayoría de los países, los gobiernos han fomentado una importante psicosis de miedo. En consecuencia, muchas personas vulnerables no se hicieron las pruebas o se mostraban reacias a acudir al hospital cuando tenían problemas graves de corazón o relacionados con el cáncer. Los diferentes gobiernos adoptaron diferentes enfoques para la generación y el mantenimiento del miedo. En algunos casos, los gobiernos dejaron de hacer pruebas a las personas y también redujeron la capacidad de sus hospitales para tratar dolencias normales.

Por otra parte, Suecia no sólo no creó ningún temor en la comunidad, sino que garantizó la plena normalidad de los servicios hospitalarios ordinarios, al tiempo que proporcionó un asesoramiento bien equilibrado para emprender un distanciamiento social voluntario. Y aunque se impusieron algunas restricciones más amplias en cuanto al tamaño de las reuniones, la vida normal pudo continuar en su mayor parte.

Al mismo tiempo, Suecia no estaba plenamente preparada para proteger a los ancianos durante la primera oleada, aunque sí aplicó una serie de medidas para protegerlos. Como resultado, es probable que este año hayan muerto en Suecia unos cuantos ancianos más de los que habrían muerto de otro modo. Muchos otros lugares, como Nueva York y Melbourne, por supuesto, hicieron un trabajo mucho peor. Además, Suecia no usó la HCQ [hidroxicloroquina.- NdT] para tratar a los pacientes con covid, lo que significa que más personas han muerto de covid en Suecia de las que habrían muerto de otra manera.

La identificación y el análisis detallados de los impactos de todas esas diferencias de políticas entre Suecia y los países pertinentes (incluso dentro de los estados y ciudades de esos países) tendrán que llevarse a cabo para tener una idea de las circunstancias que podrían haber llevado a las muertes por confinamiento. En general, es probable que la pauta específica de las muertes por confinamiento en los distintos países esté correlacionada con la naturaleza específica de sus encierros y otras políticas locales. Además, será necesario establecer controles en el análisis de la variación estacional, la suficiencia de vitamina D, la prevalencia de la reactividad cruzada y los hábitos alimentarios.

¿Qué ocurre con las muertes que podrían haber sido inferiores a lo normal en determinadas categorías, como las muertes por accidentes de tráfico? Aunque esto tendría que considerarse por separado, sospecho que Suecia tuvo prácticamente la misma reducción del tráfico que la mayoría de las demás naciones europeas, pero cualquier diferencia importante en la intensidad del tráfico tendría que ser tenida en cuenta en el análisis.

Daños a corto plazo frente a largo plazo

Hasta ahora he esbozado los daños del confinamiento a corto plazo, pero también ha habido una acumulación masiva de daños del confinamiento a largo plazo que han acortado la vida de millones de personas.

Una forma de evaluarlos es mirar los impactos económicos de los confinamientos. Las economías de los países bloqueados han sido diezmadas y tardarán décadas en recuperarse. Esa pérdida de capacidad económica tiene graves efectos a largo plazo sobre la salud. Se sabe que el desempleo y la pobreza causan grandes daños a la salud y acortan la duración de la vida. Aunque esas estimaciones serán necesariamente menos seguras, deben formar parte del análisis de cada país.

En general, la evaluación de los daños causados por el confinamiento no es una tarea trivial y requerirá un equipo de analistas altamente calificados. Ya se han publicado muchos estudios, algunos de los cuales he citado en mi denuncia ante la Corte Penal Internacional. Muchos más estudios están en marcha mientras hablamos.

Este será un trabajo importante para el mundo en 2021; para averiguar cuántos millones de vidas han sido destruidas o dañadas globalmente por los confinamientos.
Nacido y criado en la India, Sanjeev Sabhlok tiene nacionalidad india-australiana. Es un conocido político australiano que sirvió en el Departamento del Tesoro de Victoria antes de renunciar en septiembre de 2020. Asistió a la Universidad de California del Sur y es licenciado en economía.

 

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