lunes, 27 de febrero de 2017

Informe de la F.A.O. sobre alimentación

http://www.fao.org/publications/fofa/es


La seguridad alimentaria futura del mundo peligra debido a múltiples desafíos

Un nuevo informe advierte que, sin medidas adicionales, no se alcanzará la meta de acabar con el hambre en 2030

Photo: ©FAO
Empoderar a los pequeños agricultores y darles mejor acceso a la información, mercados, crédito y la tecnología es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en el futuro.
22 de febrero de 2017, Roma - La capacidad futura de la humanidad para alimentarse está en peligro a causa de la creciente presión sobre los recursos naturales, el aumento de la desigualdad y los efectos del cambio climático, según un nuevo informe que publica hoy la FAO.
Aunque en los últimos 30 años se han logrado avances reales y muy importantes en la reducción del hambre en el mundo, “el aumento de la producción alimentaria y el crecimiento económico tienen a menudo un alto costo para el medio ambiente”, advierte el documento El futuro de la alimentación y la agricultura: tendencias y desafíos.
“Casi la mitad de los bosques que en tiempos cubrieron la Tierra –se asegura- han desaparecido. Las fuentes de agua subterránea se están agotando rápidamente. La biodiversidad ha resultado seriamente dañada”.
Como consecuencia, “los límites del planeta pueden verse superados de continuar las tendencias actuales”, señala el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en su introducción al informe.
Para 2050, la humanidad rozará posiblemente los 10 000 millones de personas. En un escenario de crecimiento económico moderado, este aumento de población impulsará la demanda mundial de productos agrícolas en un 50 por ciento más sobre los niveles actuales, según pronostica El futuro de la alimentación y la agricultura, intensificando la presión sobre unos recursos naturales que ya escasean.
Al mismo tiempo, habrá más personas consumiendo menos cereales y mayores cantidades de carne, frutas, hortalizas y alimentos procesados, resultado de una transición en curso de los hábitos alimentarios a nivel global que seguirá añadiendo mayor presión, lo que causará más deforestación, degradación de la tierra y emisiones de gases de efecto invernadero.
Junto a estas tendencias, el clima cambiante del planeta creará obstáculos adicionales. “El cambio climático afectará a todos los aspectos de la producción alimentaria”, según los expertos. Aquí se incluyen una mayor variabilidad de las lluvias y el aumento de la frecuencia de sequías e inundaciones.
Para alcanzar el hambre cero, debemos redoblar nuestros esfuerzos
La pregunta clave que plantea hoy la FAO en su publicación es si, de cara al futuro, los sistemas agrícolas y alimentarios mundiales sean capaces de satisfacer de manera sostenible las necesidades de una creciente población mundial.
¿Una respuesta sucinta?: sí, los sistemas alimentarios del planeta son capaces de producir alimentos suficientes para hacerlo, y de manera sostenible, pero aprovechar ese potencial -y asegurar que toda la humanidad se beneficie de ello- requerirá “profundas transformaciones”.
Sin un impulso por invertir y readaptar los sistemas alimentarios, demasiadas personas seguirán padeciendo hambre en 2030, año en el que la agenda de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ha fijado la erradicación de la inseguridad alimentaria y la malnutrición crónica.
“Sin esfuerzos adicionales para promover el desarrollo en favor de los pobres, reducir las desigualdades y proteger a las personas vulnerables, más de 600 millones de personas estarán todavía subalimentadas en 2030”, según el estudio. De hecho, el ritmo actual de progreso ni siquiera sería suficiente para erradicar el hambre para 2050.
¿De dónde provendrán nuestros alimentos?
Dado el escaso margen para expandir el uso agrícola de más tierras y recursos hídricos, los aumentos de la producción necesarios para satisfacer la creciente demanda de alimentos tendrán que venir principalmente de mejoras en la productividad y de la eficiencia en el uso de los recursos.
Sin embargo, existen signos preocupantes de que el crecimiento de los rendimientos se está estabilizando para los principales cultivos. Desde la década de 1990, los aumentos medios en los rendimientos del maíz, arroz y trigo a nivel mundial se sitúan por lo general poco por encima del 1% anual.
Por ello los autores subrayan que para hacer frente a estos y otros desafíos esbozados en el informe, seguir funcionando como hasta ahora no es una opción.
“Será necesaria una profunda transformación en los sistemas agrícolas, las economías rurales y la gestión de los recursos naturales si queremos hacer frente a los múltiples desafíos que tenemos ante nosotros y aprovechar todo el potencial de la alimentación y la agricultura para garantizar un futuro seguro y saludable para todas las personas y para todo el planeta”, dicen.
“Los sistemas agrícolas –añaden- que requieren un uso intensivo de insumos y recursos y que han causado deforestación masiva, escasez de agua, agotamiento del suelo y niveles elevados de emisiones de gases de efecto invernadero, no pueden ofrecer una producción agrícola y alimentaria sostenible”.
Más con menos 
El principal reto es producir más con menos, preservando y mejorando al tiempo los medios de subsistencia de los pequeños agricultores familiares y asegurando el acceso de los más vulnerables a los alimentos. Para ello, se necesita un enfoque de doble vía que combine la inversión en protección social -para abordar de inmediato la subalimentación- e inversiones en actividades productivas en favor de los pobres -en especial la agricultura y en las economías rurales- para aumentar de forma sostenible sus oportunidades de obtener ingresos.
El mundo tendrá que cambiar a sistemas alimentarios más sostenibles que hagan un uso más eficiente de la tierra, el agua y otros insumos y reduzca enormemente el uso de combustibles fósiles, lo que conducirá a un drástico recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero, y una disminución de los residuos. Esto exigirá más inversiones en sistemas agrícolas y agroalimentarios, así como un mayor gasto en investigación y desarrollo, según el informe, para promover la innovación, apoyar el aumento sostenible de la producción y encontrar formas mejores de abordar cuestiones como la escasez de agua y el cambio climático.
Tendencias y desafíos
El informe de hoy identifica 15 tendencias y 10 desafíos que afectan a los sistemas alimentarios mundiales:
15 tendencias
• Una población mundial en rápida expansión marcada por “puntos críticos” de crecimiento, urbanización y envejecimiento
• Diversas tendencias en el crecimiento económico, ingresos familiares, inversión agrícola y desigualdad económica.
• Gran incremento de la competencia por los recursos naturales
• Cambio climático
• Estancamiento de la productividad agrícola
• Enfermedades transfronterizas
• Aumento de conflictos, crisis y desastres naturales
• Pobreza, desigualdad e inseguridad alimentaria persistentes
• Transición alimentaria que afecta a la nutrición y la salud
• Cambios estructurales en los sistemas económicos e implicaciones en el empleo
• Aumento de la migración
• Cambios en los sistemas alimentarios y sus repercusiones en los medios de subsistencia de los agricultores
• Persistencia de las pérdidas y el desperdicio de alimentos
• Nuevos mecanismos de gobernanza internacional para responder a los problemas de seguridad alimentaria y nutricional
• Cambios en la financiación internacional para el desarrollo
10 desafíos
• Mejora sostenible de la productividad agrícola para satisfacer la creciente demanda
• Garantizar una base sostenible de recursos naturales
• Abordar el cambio climático y la intensificación de las amenazas naturales
• Erradicar la pobreza extrema y reducir la desigualdad
• Acabar con el hambre y todas las formas de malnutrición
• Hacer que los sistemas alimentarios sean más eficientes, inclusivos y resilientes
• Mejorar las oportunidades de obtener ingresos en las zonas rurales y abordar las causas profundas de la migración
• Reforzar la resiliencia frente a las crisis prolongadas, desastres y conflictos
• Prevenir amenazas transfronterizas y emergentes para los sistemas agrícolas y alimentarios
• Abordar la necesidad de una gobernanza nacional e internacional coherente y eficaz 



sábado, 18 de febrero de 2017

Postverdad, Libertad de Expresión y Libertad de Conciencia

 Del blog http://acratasnew.blogspot.com.es/ adjunto un análisis del momento actual digno de ser leído con toda atención.



 Postverdad, Libertad de Expresión y Libertad de Conciencia

 
La monumental reyerta entre progresistas y populistas que está teniendo lugar en todo los países occidentales ha derivado en la cuestión de la postverdad. Los primeros, más agresivos, acusan a sus adversarios de faltar a la verdad por método y preparan un perfeccionamiento y ampliación substancial del régimen de censura vigente que, sobre todo, se aplicará a Internet. Más allá de la bronca entre las dos alas del sistema de dominación sucede que el poder ha perdido, en bastante medida, el control de la Red. Esto les tiene fuera de sí.

El bando progresista domina casi completamente los medios propagandísticos, televisión, prensa, cine, industria del ocio y universidad, lo que le otorga un poder colosal y unos beneficios económicos astronómicos. Pero su obrar está siendo tan desvergonzado y brutal, tan chulesco según su estilo, manipulando y mintiendo tan sin rubor, que la credibilidad de lo que ofrecen está en franca regresión. Las gentes cada vez menos acuden a los medios de comunicación/adoctrinamiento, que aparecen como un pomposo aparato de propaganda y control de las mentes, y cada vez más escudriñan y rebuscan en Internet las elaboraciones de gentes anónimas.

El progresismo es ahora el enemigo y el verdugo principal de la libertad de expresión, por delante del populismo. Son sus adeptos quienes sobre todo están preparando un reforzado sistema de censura para Internet. Esto significa no sólo que desean poner en marcha los procedimientos adecuados para lograrlo sino que van a ir estableciendo en cada cuestión concreta qué es verdad y qué no lo es, qué debe creer la gente de la calle y qué no. Y además va a excluir y marginar, y también perseguir, a quienes no piensen como ellos: la policía del pensamiento está, por tanto, en fase de enérgica reorganización y acrecentamiento.

El progresismo, para empezar, se sustenta en una inmensa mentira, la teoría del progreso. Desde ella ha ido elaborando todo un jactancioso entramado de errores provechosos, medias verdades, ocultaciones de porciones decisivas de la realidad, narraciones manipulativas, desdén por la noción misma de verdad, mofa de la categoría de libertad, trituración de los adversarios, mil y una formas de censura, exclusión y persecución de quienes tienen otras ideas. En los últimos años ha constituido las religiones políticas, o sistema de lo políticamente correcto, como cuerpo de creencias obligatorias desde el cual se practica el linchamiento de disidentes, los sacrílegos e incrédulos de este siglo, por negarse a comulgar con dichas religiones.

Hoy la verdad es una noción en quiebra, no existe libertad de expresión (salvo de manera marginal) y no se respeta ni aprecia ni salvaguarda la libertad de conciencia. Los progresistas tildan a los populistas de ser la “extrema derecha” pero hacen suyo lo que constituye el meollo de la extrema derecha, la negación de la libertad de expresión y la libertad de conciencia. Esto muestra que el progresismo y sus derivaciones son ya la principal expresión de extremismo totalitario, de radicalismo carca y retrógrado. Ellos son el fascismo, un fascismo de nuevo tipo, progresista. Para tapar esto intimidan y atormenta a sus oponentes con la etiqueta de “fascistas”, que es el primero de la retahíla de los sambenitos con que niegan la libertad de expresión[1].

No hay postverdad. Existe, para decirlo de una manera simplificada, la verdad y sus opuestos, el error y la mentira. La verdad posee, en su existencia efectiva aunque no en las entelequias de los filósofos triviales, unos componentes que la determinan. Son la finitud delimitadora, la impureza inerradicable, la mutabilidad reiterada, la dependencia de lo concreto, la subordinación a la experiencia, el antagonismo con lo teórico o doctrinal y su dependencia del esfuerzo permanente. Eso convierte a la Verdad entendida al modo metafísico, que no existe, en la verdad dada en la experiencia, que sí existe. Al rebajarla y disminuirla la fortalece y robustece, haciéndola netamente diferenciable en cada escenario singular del error y la mentira. Frente al relativismo y al pragmatismo la verdad continúa siendo la coincidencia entre lo pensado y la cosa, algo que está ahí favorezca o perjudique, sea útil o aparentemente inútil. Y sigue siendo muy difícilmente compatible con la propaganda, que es la actividad número uno del progresismo.

La verdad es una categoría esencialmente prepolítica y antipolítica. Surge de la experiencia, se prueba en la experiencia y se desarrolla desde la experiencia, de manera que no puede depender o estar en relación con el poder. La política tiene que circunscribirse al ámbito de lo que le es propio, el gobierno de la sociedad, sin inmiscuirse en la determinación de qué es verdadero y que no. Máxime en los sistemas políticos con ente estatal, en donde la razón de Estado, en tanto que utilidad para los poderhabientes, rebaja la verdad a la imposición discursiva de sus intereses. En ellos lo institucional es la mentira mientras que la verdad busca refugio en la resistencia al Estado, en la acción revolucionaria.

En el quehacer político, las normas para el gobierno de la sociedad y para la elaboración de las leyes han de determinarse conforme al principio de las mayorías. No porque lo que crea, diga o sostenga la mayoría sea siempre la verdad, que a menudo no lo es, sino porque es el único procedimiento para evitar la tiranía: gobierna la mayoría y eso es la libertad política, tenga o no razón dicha mayoría. En bastantes casos es la minoría la que está acertada, la capaz de aprehender, difundir y aplicar la verdad, pero eso no le proporciona el derecho a gobernar. Tiene que lograr que sus verdades se hagan mayoritarias para que influyan en la vida política con disposiciones y legislación de ellas emanadas. Por eso la minoría necesita ser respetada y que sea igualmente respetado el principio de la libertad de expresión. Hoy no es así. Existe la ruidosa trifulca en curso entre progresismo y populismo en la que ambos comparten el 99% de sus ideas pero a las gentes de pensamiento ecuánime e intención revolucionaria se nos condena a la semi-clandestinidad. Y en el futuro será mucho peor.

Así pues, la relación entre libertad política y verdad es bastante intrincada, al tener un crecido grado de complejidad. Esto resulta excelente pues nos obliga a mejorarnos intelectualmente, a afinar nuestra inteligencia.

La libertad de expresión es libertad para todo y para todos, para lo equivocado tanto como para lo acertado, para el error igual que para la verdad, para la mentira lo mismo que para la evidencia. La palabra no delinque en ningún caso, pero sí lo hace quien introduce la censura, cuya enormidad está no sólo en los procedimientos para cercenar la libertad del otro sino más aún en convertir “mi” verdad (y ni siquiera, sólo lo que es útil “para mi”) en la creencia obligatoria para los otros. Todo aparato censor es productor de “verdades” que se imponen, lo que equivale a prohibir a los otros utilizar la inteligencia. Esto significa privarles del atributo humano más decisivo, deshumanizándoles.

La censura, empero, es un tosco e ineficiente modo de operar. La defensa de la libertad de expresión sin restricciones no significa conciliar en lo más mínimo con el error y la mentira sino comprometerse a luchar contra el uno y la otra con argumentos y demostraciones en vez de con imposiciones y prohibiciones. A la larga es incomparablemente más eficaz permitir que el error se exprese libremente y combatirlo con la verdad que prohibirlo. El bien y la verdad no pueden imponerse, únicamente aceptarse y escogerse en condiciones de libertad suficiente, lo que significa que tiene que haber asimismo libertad para sus contrarios. La coacción, legal o popular, no puede utilizarse para realizar el triunfo de la verdad, aunque tal vez sí para otorgarle las mismas oportunidades que al par error-mentira, pues en tales condiciones su victoria es segura, aunque finita. En general, el mal se impone por compulsión y todo lo que se impone coercitivamente es el mal, mientras que el bien se elige con el uso del libre albedrío, que es una combinación de experiencia, pensamiento, planeamiento y elección, una categoría hiper-compleja y por eso mismo magnífica para construirnos como personas.

El uso de la censura denota inseguridad y debilidad, es una prueba de impotencia argumentativa. Quienes se sienten seguros de la valía de sus formulaciones no necesitan prohibir pues se saben vencedores en buena lid, en debates libres y decentes, donde todas las partes tengan la misma capacidad para expresarse y decir[2]. La idea revolucionaria en esto es hacer que la verdad triunfe a través de un perfeccionamiento constante de sí misma tanto como de una mejora permanente de quienes con ella se comprometen y a ella sirven. Considerando además que dos de sus atributos ingénitos son la imperfección y la finitud no hay que apurarse porque el error y la mentira existan pues siempre estarán ahí, dado que sobre ellos sólo es posible alcanzar victorias parciales pero no su completa y definitiva erradicación. Es así porque no sólo existen fuera, en lo otro en el otro y en los otros, sino dentro, en el yo…

De todo ello se concluye la centralidad de la libertad de conciencia. Ser libre para constituir el propio mundo interior, las creencias, convicciones, emociones, pulsiones y pasiones que conforman a la persona, es la forma básica y al mismo tiempo decisiva de libertad. Si no existe padecemos un orden carente de respeto por el ser humano, y en ese caso falta la libertad política, la libertad civil y la libertad de acción. Cuando se adoctrina al individuo, como con tanta contumacia hace el progresismo, se le violenta psíquicamente, se le degrada desde su condición natural de sujeto, o persona, a criatura incapaz de pensar por sí misma, que debe recibir los contenidos de su mundo psíquico desde fuera, desde otros, que piensan por él y en lugar de él.

La libertad para expresarse únicamente puede tener limitaciones epistemológicas y morales, no legales, ni policiales ni judiciales. Se necesita asimismo un tipo de sujeto con la calidad suficiente para exigirse a sí mismo un esfuerzo permanente por la verdad, con el fin de que ésta sea investigada y pensada antes de ser expuesta.

Verdad y libertad son dos valores cardinales. Es verdad que la libertad resulta ser decisiva y la libertad es la precondición de la verdad. El vigente orden de dictadura política y económica va contra ambas. La revolución tiene como una de sus metas el constituir una sociedad de la libertad en la que la verdad se realice a través del ejercicio inquebrantable del esfuerzo reflexivo y la controversia honrada, en donde todas las partes tengan la misma capacidad real para explicarse y llegar a la opinión pública, es decir, posean igual libertad de expresión. Para ello lo primero es poner fin a la razón de Estado, que es el enemigo número uno de la verdad y la fuerza primera que milita contra la libertad. La razón de Estado se acabará cuando se acabe quien la crea, el ente estatal y su principal derivación, la propiedad concentrada en pocas manos.

La postverdad es la martingala que ha ingeniado el totalitarismo progresista, que hoy es la principal y superior expresión política e ideológica del capitalismo, para continuar imponiendo sus “verdades” en un momento en que la realidad las refuta, las multitudes las dan la espalda e incluso una parte de las élites del poder las tienen por inservibles y hasta contraproducentes. No pasará. No pasarán.

FÉLIX RODRIGO MORA

miércoles, 15 de febrero de 2017

HELEN CALDICOTT: The Fukushima nuclear meltdown continues unabated


 Fukushima no existe, casi ha desaparecido de los medios, está olvidada, relegada al ostracismo, cubierta de un silencio espeso que intenta obligar al mundo a negar la terrible realidad de la fusión de tres núcleos atómicos de la central imposible de reparar y de controlar, un desastre que se llevará por delante la vida marina del Océano Pacífico, así como un buen número de japoneses y de otros países a medida que la radioactividad se expanda y se incremente.

 Mejor lean la información original en inglés https://independentaustralia.net/politics/politics-display/helen-caldicott-the-fukushima-nuclear-meltdown-continues-unabated,10019

O en francés http://lesmoutonsenrages.fr/2017/02/14/helen-caldicott-a-fukushima-la-fusion-ne-fait-que-continuer-13-fevrier-2017/#more-102992

lunes, 13 de febrero de 2017

DRESDE, Alemania 1945

video



 Hace 60 años, 13-14 de febrero de 1945: Por qué se destruyó Dresde
El mito de la guerra buena: EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial
Jacques R. Pauwels
Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
La noche del 13 al 14 de febrero de 1945 la antigua y hermosa capital de Sajonia, Dresde, fue
atacada tres veces, dos por la RAF [las Fuerzas Aéreas Británicas] y una por la USAAF, Fuerzas
Aéreas de Estados Unidos, en una operación en la que participaron más de 1.000 bombarderos. Las
consecuencias fueron catastróficas ya que el centro histórico de la ciudad quedó incinerado y
perdieron la vida entre 25.000 y 40.000 personas [1]. Dresde no era un centro industrial o militar
importante y, por lo tanto, no era un objetivo que mereciera el considerable e inusual esfuerzo
conjunto estadounidense y británico que supuso el ataque. La ciudad tampoco fue bombardeada
como represalia por anteriores bombardeos alemanes de ciudades como Rotterdam y Coventry. En
venganza por la destrucción de estas ciudades, bombardeadas despiadadamente por la Luftwaffe
en 1940, Berlín, Hamburgo, Colonia y otras muchas ciudades alemanas grandes y pequeñas ya
habían pagado un alto precio en 1942, 1943 y 1944. Además, a principios de 1945 los comandantes
aliados sabían perfectamente que ni siquiera el bombardeo aéreo más feroz lograría "aterrorizar [a
los alemanes] hasta rendirse" [2], por lo tanto no es realista pensar que quienes planearon la
operación tuvieran esta motivación. El bombardeo de Dresde parece, pues, que fue una masacre
sin sentido y aparece como una tarea más terrible incluso que la devastación atómica de Hiroshima
y Nagasaki que, por lo menos, se suponía habían llevado a la capitulación de Japón.
Sin embargo, en los últimos tiempos el bombardeo de países y ciudades se ha convertido en un
acontecimiento casi cotidiano, no sólo justificado por nuestros dirigentes políticos sino también
presentado por nuestros medios de comunicación como una empresa militar eficaz y un medio
perfectamente legitimado de lograr objetivos que supuestamente merecen la pena. En este
contexto, incluso el terrible ataque a Dresde ha sido rehabilitado por un historiador británico,
Frederick Taylor, que argumenta que quienes planearon el ataque no tenían intención de provocar
a la ciudad sajona esa descomunal destrucción, sino que ésta fue el resultado imprevisto de una
combinación de desafortunadas circunstancias, incluyendo unas condiciones climatológicas
perfectas y un sistema de defensas aéreas alemanas completamente inadecuado [3]. Sin embargo,
la afirmación de Taylor la contradice un hecho, que él mismo cita en su libro, en concreto que
aproximadamente 40 [bombarderos] "pesados" estadounidenses se desviaron de su ruta de vuelo y
acabaron arrojando sus bombas en Praga en vez de en Dresde [4]. Si todo hubiera ocurrido como
se había planeado, la destrucción de Dresde seguramente habría sido aún mayor de lo que fue. Por
consiguiente, es obvio que se había buscado un grado de destrucción excepcionalmente grande.
Más grave es la insistencia de Taylor en que Dresde constituía un objetivo legítimo ya que no sólo
era un importante centro militar sino también un punto de cruce de primera categoría del tráfico
por ferrocarril así como una importante ciudad industrial en la que gran cantidad de fábricas y
talleres producían todo tipo de equipamiento fundamental desde el punto de vista militar. No
obstante, una serie de hechos indican que estos objetivos "legítimos" apenas tuvieron peso en los
cálculos de quienes planificaron el ataque. En primer lugar, no se atacó la única instalación militar
verdaderamente importante, el aeródromo de la Luftwaffe situado a pocos kilómetros al norte de la
ciudad. En segundo lugar, los aviones británicos que señalaban los objetivos a los bombarderos no
marcaron como objetivo la supuesta crucialmente importante estación de tren. En vez de ello se
ordenó a las tripulaciones que arrojaran sus bombas dentro de la ciudad, situada al norte de la
page 1 / 10estación [5]. A consecuencia de ello, aunque los estadounidenses bombardearon la estación y gran
cantidad de personas murió allí, sus instalaciones sufrieron relativamente pocos daños
estructurales, tan pocos que, de hecho, a los pocos días de la operación otra vez pudieron circular
trenes que transportaban tropas [6]. En tercer lugar, la gran mayoría de las industrias militarmente
importantes de Dresde no estaba situadas en el centro de la ciudad sino a las afueras, donde no se
arrojaron bombas, al menos deliberadamente [7].
No se puede negar que Dresde, como cualquier otra ciudad alemana importante, contenía
instalaciones militarmente importantes y que al menos algunas de estas instalaciones estaban
situadas en el centro de la ciudad y, por lo tanto, fueron destruidas en el ataque, pero esto no lleva
lógicamente a la conclusión de que el ataque se planeó con este propósito. También se destruyeron
hospitales e iglesias, y murieron muchos prisioneros de guerra aliados que estaba casualmente en
la ciudad, pero nadie argumenta que el ataque se hiciera para provocar eso. Del mismo modo,
muchos judíos y miembros de la resistencia a los nazis de Alemania que esperaba ser deportados
y/o exterminados pudieron escapar de la prisión durante el caos ocasionado por el bombardeo [8]
pero nadie afirma que éste fuera el objetivo del ataque. Por tanto, no hay razón lógica para concluir
que la destrucción de una cantidad desconocida de instalaciones militares de mayor o menor
importancia fuera la razón del ataque. La destrucción de la industria de Dresde, como la liberación
de unos cuantos judíos, sólo fue una consecuencia secundaria de la operación que no se había
planeado.
Con frecuencia se sugiere, Taylor también, que el objetivo del bombardeo de la capital sajona era
facilitar el avance del Ejército Rojo. Supuestamente los propios soviéticos habían pedido a sus
socios occidentales durante la Conferencia de Yalta, celebrada del 4 al 11 de febrero de 1945, que
debilitaran la resistencia alemana en el frente oriental por medio de ataques aéreos. Sin embargo,
no existe prueba alguna que confirme esta afirmación. La posibilidad de ataques aéreos
anglo-estadounidenses sobre objetivos del este de Alemania sí se discutió en Yalta, pero durante
estas conversaciones los soviéticos expresaron su preocupación de que sus propias líneas fueran
atacadas por los bombarderos, por lo que pidieron que la RAF y la USAAF no operaran demasiado al
este [9] (el temor de los soviéticos a padecer el llamado "fuego amigo" no era infundado, como
quedó demostrado durante el propio ataque a Dresde cuando una cantidad considerable de aviones
bombardeó por error Praga, situada igual de lejos de Dresde de lo que estaban las líneas del
Ejército Rojo). Fue en este contexto en el que un general soviético llamado Antonov expresó un
interés general en "ataques aéreos que impidieran los movimientos del enemigo", pero esto no se
puede interpretar como una petición de imponer a la capital sajona (a la que, por cierto, no
mencionó en absoluto) ni a cualquier otra ciudad alemana el tipo de tratamiento que recibió Dresde
el 13-14 de febrero. Ni en Yalta ni en ninguna otra ocasión los soviéticos pidieron a sus aliados
occidentales el tipo de ayuda aérea que supuestamente se materializara en forma de la
devastación de Dresde. Es más, nunca dieron su aprobación al plan de bombardear Dresde, como a
menudo se ha afirmado [10]. En cualquier caso, aun cuando los soviéticos hubieran pedido esa
ayuda desde el aire, es extremadamente poco probable que los aliados hubieran respondido
lanzando inmediatamente la potente flota de bombarderos que de hecho atacó Dresde.
Para entender por qué esto es así tenemos que examinar de cerca las relaciones entre los aliados a
principios de 1945. Desde mediados a finales de enero los estadounidense seguían envueltos en las
convulsiones finales de la "Batalla del Saliente" [a], una inesperada contraofensiva alemana en el
frente occidental que les había causado grandes dificultades. Los estadounidenses, británicos y
canadienses todavía no habían cruzado el Rin, ni siquiera habían alcanzado las riberas occidentales
de este río, y todavía les separaban de Berlín más de 500 kilómetros. Mientras tanto, en el frente
page 2 / 10oriental el Ejército Rojo había lanzado una importante ofensiva el 12 de enero y avanzaba
rápidamente a 100 kilómetros de la capital alemana. La resultante probabilidad de que los
soviéticos no sólo tomaran Berlín sino que penetraran profundamente en la mitad occidental de
Alemania antes de que acabara la guerra perturbaba enormemente a muchos dirigentes militares y
políticos estadounidenses y británicos. ¿Es realista creer que en esas circunstancias Washington y
Londres estuviera deseosos de posibilitar a los soviéticos hacer progresos aún mayores? Aunque
Stalin hubiera pedido ayuda anglo-estadounidense, Churchill y Roosevelt le habrían proporcionado
alguna ayuda simbólica, pero nunca habrían lanzado la operación masiva y sin precedentes
combinada de la RAF y la USAAF que resultó ser el bombardeo de Dresde. Es más, atacar Dresde
significaba enviar cientos de grandes bombarderos a más de 2.000 kilómetros a través del espacio
aéreo enemigo, acercarse tanto a las líneas del Ejército Rojo que podían correr el riesgo de arrojar
por error sus bombas sobre los soviéticos o de ser disparados por la artillería antiaérea soviética.
¿Se podía esperar que Churchill o Roosevelt invirtieran semejante cantidad de recursos humanos y
materiales, y corrieran semejantes riesgos en una operación que haría más fácil al Ejercito Rojo
tomar Berlín y posiblemente llegar al Rin antes de lo que lo hicieron? Tajantemente no. Los
dirigentes políticos y militares estadounidenses y británicos sin lugar a dudas opinaban que el
Ejército Rojo ya estaba avanzando bastante deprisa.
Hacia finales de enero de 1945 Roosevelt y Churchill se prepararon para viajar a Yalta para celebrar
una reunión con Stalin. Habían solicitado esta reunión porque querían establecer acuerdos
vinculantes sobre la Alemania de posguerra antes de que acabaran las hostilidades. Si estos
acuerdos no existían, las realidades militares sobre el terreno determinarían quién iba a controlar
qué partes de Alemania y parecía que para cuando los nazis capitularan finalmente, los soviéticos
iba a controlar la mayor parte de Alemania, con lo que podrían determinar unilateralmente el futuro
político, social y económico del país. Los propios Washington y Londres habían creado un fatídico
precedente de este tipo de plan de acción unilateral cuando liberaron Italia en 1943 y negaron
categóricamente a la Unión Soviética toda participación en la reconstrucción de ese país; lo mismo
hicieron en Francia y Bélgica [11]. Stalin, que había seguido el ejemplo de sus aliados cuando liberó
países en el este de Europa, obviamente no necesitaba o quería este acuerdo vinculante respecto a
Alemania y, por lo tanto, esa reunión. Aceptó la propuesta, pero insistió en que el encuentro tuviera
lugar en territorio soviético, en el balneario crimeo de Yalta. Contrariamente a las creencia
convencionales sobre la Conferencia, Stalin demostraría ser de lo más complaciente y acceder a la
fórmula propuesta por los británicos y estadounidenses, que era extremadamente ventajosa para
ellos, es decir, la división de la Alemania de posguerra en zonas ocupadas, de las que sólo
aproximadamente una tercera parte del territorio alemán (lo que luego serían "Alemania del este")
se asignaba a los soviéticos. Roosevelt y Churchill no podían haber previsto este afortunado
resultado de la Conferencia de Yalta, de la que volvieron "con un ánimo exultante" [12]. Durante las
semanas anteriores a la conferencia esperaban que el dirigente soviético fuera un interlocutor
exigente y difícil, animado por los recientes éxitos del Ejército Rojo y por el hecho de gozar de una
especie de ventaja en el juego. Había que encontrar una manera de hacerle volver a poner los pies
en la tierra, de condicionarle para que hiciera concesiones a pesar de ser el favorito provisional del
dios de la guerra.
Era de una importancia crucial dejar claro a Stalin que no se debía subestimar el poder militar de
los aliados occidentales a pesar de los recientes reveses en las Ardenas belgas. Había que
reconocer que el Ejército Rojo disponía de enormes masas de soldados de infantería, de excelentes
tanques y de una artillería formidable, pero los aliados occidentales tenían en sus manos una baza
militar que los soviéticos eran incapaces de igualar. Esta baza era su fuerza aérea, que contaba con
la más impresionante colección de bombarderos que jamás había visto el mundo. Esta arma hacía
posible que estadounidenses y británicos lanzaran los más devastadores ataques aéreos sobre
objetivos que estaban muy lejos de sus propias líneas. ¿No resultaría más fácil negociar con Stalin
page 3 / 10en Yalta si se pudiera conseguir que fuera consciente de esto?
Fue Churchill quien decidió que la destrucción total de la ciudad alemana en las narices de los
soviéticos, por así decirlo, enviaría el mensaje deseado al Kremlin. Durante cierto tiempo la RAF y la
USAAF habían sido capaces de infligir golpes devastadores a cualquier ciudad alemana y se habían
preparado meticulosamente planes detallados para esta operación conocida como "Operación
Trueno". Sin embargo, durante el verano de 1944, cuando el rápido avance desde Normandia hizo
probable que la guerra se ganara antes de fin de año y ya se empezaba a pensar en la
reconstrucción de posguerra, una operación al estilo de la Operación Trueno se había empezado a
ver como un medio de intimidar a los soviéticos. En agosto de 1944 un memorandum de la RAF
señalaba que "la devastación total del centro de una vasta ciudad [alemana] [...] convencería a los
aliados rusos [...] de la eficacia de la potencia aérea anglo-estadounidense" [13].
A principios de 1945 ya no se consideraba necesaria la Operación Trueno para derrotar a Alemania.
Pero hacia finales de enero de 1945, mientras se preparaba para viajar a Yalta, Churchill vio de
pronto un gran interés en este proyecto, insistió en que se debía llevar a cabo inmediatamente y
ordenó específicamente al jefe del Comando de Bombarderos de la RAF, Arthur Harris, que borrara
del mapa una ciudad en el este de Alemania [14]. El 25 de enero el primer ministro británico indicó
dónde quería que "se acribillara" a los alemanes, a saber, en algún lado "en su retirada [en
dirección oeste] desde Breslau [ahora Wroclaw, en Polonia]" [15]. En términos de centros urbanos
esto equivalía a deletrear D-R-E-S-D-E. El hecho de que el propio Churhill estuviera detrás de la
decisión de bombardear una ciudad del este de Alemania también se daba a entender en la
autobiografía de Arthur Harris, quien escribió que "en aquel momento gente mucho más importante
que yo mismo consideraba que el ataque a Dresde era una necesidad militar" [16]. Es obvio que
sólo personalidades del calibre de Churchill eran capaces de imponer su voluntad al zar de los
bombardeos estratégicos. Como ha escrito el historiador militar británico Alexander McKee,
Churchill "trató de escribir [una] lección en el cielo nocturno [de Dresde]" para los soviéticos. Sin
embargo, puesto que la USAAF acabó implicándose también en el bombardeo de Dresde, podemos
asumir que Churchill actuó con el conocimiento y aprobación de Roosevelt. Los socios de Churchill
en lo más alto de la jerarquía tanto militar como política de Estados Unidos, incluyendo al general
Marshall, compartían su punto de vista; como escribe McKee, estaban demasiado fascinados por la
idea de "intimidar a los comunistas [soviéticos] aterrorizando a los nazis"[17]. La participación
estadounidense en el ataque a Dresde no era verdaderamente necesaria porque sin lugar a dudas
la RAF era capaz de borrar del mapa Dresde actuando en solitario. Pero el efecto de "exageración"
resultante de una redundante contribución estadounidense era perfectamente funcional para el
propósito de demostrar a los soviéticos lo letal que era el poderío aéreo anglo-estadounidense.
También es probable que Churchill no quisiera que fuera exclusivamente británica la
responsabilidad de lo que él sabía iba a ser una masacre terrible; era un crimen para el que
necesitaba un socio.
Una operación al estilo de la Operación Trueno dañaría, por supuesto, cualquier instalación militar e
industrial, así como la infraestructura de comunicaciones que hubiera en la ciudad que era su
objetivo y, por consiguiente, supondría otro golpe para el ya tambaleante enemigo alemán. Pero
cuando finalmente se lanzó esta operación con Dresde como objetivo, se hizo mucho menos para
acelerar la derrota del enemigo alemán que para intimidar a los soviéticos. Utilizando la
terminología de la escuela de sociología estadounidense del "análisis funcional", golpear a los
alemanes lo más duramente posible era la "función manifiesta" de la operación, mientras que
intimidar a los soviéticos era su mucho más importante función "latente" u "oculta". La destrucción
masiva infligida a Dresde se planeó (en otras palabras, era "funcional") no para infligir un golpe
page 4 / 10devastador al enemigo alemán, sino para demostrar al aliado soviético que los
anglo-estadounidenses tenían un arma que el Ejército Rojo no podría igualar, sin importar lo
poderoso que éste fuera y el éxito que éste tuviera contra los alemanes, y que tenían un arma
contra la que los soviéticos no tenían defensas adecuadas.
Sin lugar a dudas, muchos generales y oficiales de alto rango estadounidenses y británicos eran
conscientes de la función latente de la destrucción de Dresde y aprobaron esta empresa; también
los comandantes locales de la RAF y la USAAF, así como los "maestros bombarderos" eran
conscientes (después de la guerra dos de ellos afirmaron recordar que se les había dicho
claramente que la intención de este ataque era "impresionar a los soviéticos con el poder
destructor de nuestro Comando Bombardero") [18]. Pero los soviéticos, que hasta el momento
habían hecho la mayor contribución a la guerra contra la Alemania nazi y que por ello habían
sufrido no sólo las mayores pérdidas sino que también habían tenido los éxitos más espectaculares,
por ejemplo, en Stalingrado, gozaban de muchas simpatías entre el personal militar de baja
graduación estadounidense y británico, incluyendo las tripulaciones de los bombarderos. Estas
personas seguramente habrían desaprobado un plan para intimidar a los soviéticos y con toda
seguridad un plan (la destrucción de una ciudad alemana desde el aire) que ellos tendrían que
llevar a cabo. Por lo tanto, fue necesario camuflar el objetivo de la operación tras unas razones
oficiales. En otras palabras, como no se podía decir la atroz función latente de la operación, había
que inventarse una función manifiesta que se pudiera decir [b].
Y así se instruyó a los comandantes regionales y los maestros bombarderos para formular otros
objetivos, que se esperaba fueran creíbles, por el bien de sus tripulaciones. En vista de ello
podemos entender por qué las instrucciones dadas a las tripulaciones respecto a los objetivos eran
diferentes de una unidad a otra y por qué a menudo fueron descabelladas e incluso contradictorias.
La mayoría de los comandantes hicieron hincapié en los objetivos militares y citaron "blancos
militares" indefinidos, hipotéticas "fábricas vitales de munición" y "depósitos de armas y
suministros", el supuesto papel de Dresde como "ciudad fortificada" e incluso la existencia en la
ciudad de algún "cuartel general del ejército alemán". Con frecuencia se hicieron también vagas
alusiones a "importantes instalaciones militares" y a "depósitos de vagones y máquinas de tren" .
Para explicar a las tripulaciones por qué se atacaba el centro de la ciudad y no los barrios
periféricos industriales, algunos comandantes hablaron de la existencia en el centro de "cuarteles
generales de la Gestapo" y de "una gigantesca fábrica de gas". Algunos oradores o bien
fueron incapaces de inventarse esos objetivos imaginarios o bien por alguna razón no deseaban
hacerlo y dijeron escuetamente a sus hombres que se iban a arrojar las bombas en el "centro
construido de la ciudad de Dresde" o, simplemente, "en Dresde" [19]. Destruir el centro de una
ciudad alemana con la esperanza de provocar tanto daño como fuera posible a las instalaciones
militares e industriales, y a las infraestructuras de comunicaciones resultó ser la esencia de la
estrategia aliada, o al menos británica, de "bombardear una zona" [20]. Las tripulaciones de los
bombarderos habían aprendido a aceptar este desagradable hecho de la vida, o más bien de la
muerte, pero en el caso de Dresde muchos de ellos se sintieron incómodos. Cuestionaron las
instrucciones respecto a los objetivos y tuvieron la impresión de que este ataque implicaba algo
inusual y sospechoso, y de que sin lugar a dudas no era un asunto "de rutina", tal como Taylor lo
presenta en su libro. Por ejemplo, el radio-operador de un B-17 declaró en una comunicación
confidencial que "ésta era la única vez" que "a [él] (y a otros) les parecía que la misión era inusual".
La angustia que experimentaron las tripulaciones quedó también ilustrada por el hecho de que en
muchos casos unas órdenes del comandante no provocaron los tradicionales vítores de las
tripulaciones sino que se recibieron con un silencio gélido [21].
page 5 / 10Directa o indirectamente, con intención o sin ella, las instrucciones y órdenes dirigidas a las
tripulaciones a veces revelaban la verdadera función del ataque. Por ejemplo, una directriz de la
RAF a las tripulaciones de varios grupos de bombarderos emitida el día del ataque, el 13 de febrero
de 1945, afirmaba de forma inequívoca que la intención era "enseñar a los rusos, cuando lleguen a
la ciudad, lo que es capaz de hacer nuestro Comandante de Bombarderos" [22]. En esas
circunstancias apenas es sorprendente que muchos miembros de las tripulaciones entendieran
claramente que tenían que borrar Dresde del mapa para asustar a los soviéticos. Un miembro
canadiense de la tripulación de un bombardero declararía después de la guerra a un historiador oral
que estaba convencido de que el objetivo de bombardear Dresde había sido dejar claro a los
soviéticos "que tenían que portarse bien, si no les íbamos a enseñar lo que también podíamos
hacer a las ciudades rusas" [23].
Las noticias de la destrucción particularmente espantosa de Dresde también causaron un gran
malestar entre civiles británicos y estadounidenses, que compartían la simpatía de los soldados por
los aliados soviéticos y que tras conocer las noticias del ataque sintieron igualmente que esta
operación rezumaba algo inusual y sospechoso. Las autoridades trataron de eliminar la inquietud
del público explicando la operación como un esfuerzo para facilitar el avance del Ejército Rojo. En
una conferencia de prensa de la RAF en el París liberado el 16 de febrero de 1945 se les dijo a los
periodistas que la destrucción de este "centro de comunicaciones" situado cerca del "frente ruso"
se había inspirado en el deseo de hacer posible que los rusos "continuaran su lucha con éxito". Que
esto era meramente una excusa inventada por lo que ahora se llama "vendedores de humo" [c] lo
reveló el propio portavoz militar que reconoció sin convicción que él "creía" que la intención
"probablemente" había sido ayudar a los soviéticos [24].
La hipótesis de que el ataque a Dresde fuera intimidar a los soviéticos explica no sólo la magnitud
de la operación sino también la elección del objetivo. Para quienes planearon la Operación Trueno
Berlín siempre se presentaba como el objetivo perfecto. Sin embargo, a principios de 1945 la
capital alemana ya había sido bombardeada varias veces. ¿Se podía esperar que otro bombardeo
aéreo, sin importar lo devastador que fuera, tuviera el efecto deseado sobre los soviéticos cuando
luchara para abrirse camino hacia la capital [alemana]? La destrucción creada en 24 horas
seguramente sería mucho más espectacular si el objetivo fuera una ciudad bastante grande,
compacta y "virginal", esto es, todavía no bombardeada. Dresde, afortunada por no haber sido
bombardeada hasta entonces, era ahora lo suficientemente desafortunada para reunir todos esos
criterios. Además, los comandantes británicos y estadounidenses esperaban que los soviéticos
llegaran a la capital sajona en unos pocos días, por lo que podrían ver enseguida con sus propios
ojos lo que la RAF y la USAAF podían lograr en una sola operación. Aunque el Ejército Rojo entró en
Dresde mucho después de lo que los británicos y estadounidenses esperaban, es decir, el 8 de
mayo de 1945, la destrucción de la capital capital sajona tuvo el efecto deseado. Las líneas
soviéticas estaban situadas sólo a unos doscientos kilómetros de la ciudad de modo que los
hombres del Ejército Rojo pudieron admirar el resplandor del infierno de Dresde en el horizonte
nocturno. Supuestamente la tormenta de fuego era visible a una distancia de 300 kilómetros.
Si intimidar a los soviéticos se considera la [función] "latente", en otras palabras, la función real de
la destrucción de Dresde, entonces tiene sentido no sólo la magnitud de la operación sino también
el momento en que se hizo. Al menos según algunos historiadores, se suponía que el ataque iba a
tener lugar el 4 de febrero de 1945, pero debido a las inclemencias del tiempo se tuvo que
posponer a la noche del 13 al 14 de febrero [25]. La Conferencia de Yalta empezó el 4 de febrero. Si
los fuegos artificiales de Dresde hubieran tenido lugar ese día, podría haber dado qué pensar a
Stalin en ese momento critico. El dirigente soviético, que volaba alto tras los recientes éxitos del
page 6 / 10Ejército Rojo, habría sido llevado a poner los pies en la tierra con esta proeza de las fuerzas aliadas
y, por consiguiente, se habría vuelto un interlocutor menos confiado y más condescendiente en la
mesa de la conferencia. Esta expectativa quedó reflejada claramente en un comentario hecho por
un general estadounidense, David M. Schlatter, una semana después de que empezara la
Conferencia de Yalta: "Creo que nuestras fuerzas aéreas son una fuerte baza con la que nos
acercaremos a la mesa del tratado para la posguerra y que esta operación [el planeado bombardeo
de Dresde y/o Berlín] se sumará poderosamente a su fuerza o, más bien, ayudará a que los rusos
conozcan su fuerzas [26]".
El plan de bombardear Dresde no se canceló sino que meramente se pospuso. El tipo de
demostración de potencia militar que se suponía que era mantuvo su utilidad psicológica incluso
después de terminada la Conferencia de Crimea. Se seguía esperando que los soviéticos entraran
pronto en Dresde y así pudieran ver de primera mano la horrible destrucción que las fueras aéreas
anglo-estadounidenses eran capaces de causar a una ciudad completamente arrasada en una sola
noche. Después, cuando los bastante vagos acuerdos alcanzados en Yalta se tuvieran que poner en
práctica, los "chicos del Kremlin" seguramente recordarían lo que habían visto en Dresde, sacarían
útiles conclusiones de sus observaciones y se comportarían como Washington y Londres esperaban
que hicieran. Cuando hacia el final de las hostilidades las tropas estadounidenses tuvieron la
oportunidad de llegar a Dresde antes que los soviéticos, Churchill vetó lo siguiente: incluso a esas
alturas, cuando Churchill estaba muy deseoso de que los anglo-estadounidenses ocuparan la mayor
cantidad de territorio alemán posible, todavía insistió en que se debía permitir a los soviéticos
ocupar Dresde, sin duda para que pudieran beneficiarse del efecto demostrativo del bombardeo.
Dresde fue arrasado para intimidar a los soviéticos con una demostración del inmenso poder
destructivo que permitió a los bombarderos de la RAF y de la USAAF sembrar muerte y destrucción
a cientos de kilómetros de sus bases y el trasfondo era claro: este poder destructivo se podría
dirigir a la propia Unión Soviética. Esta interpretación explica las muchas particularidades del
bombardeo de Dresde, como la magnitud de la operación, la unusual participación en una sola
operación tanto de la RAF como de la USAAF, la elección de un objetivo "virginal", la (buscada)
enormidad de la destrucción, el momento del ataque y el hecho de que no se tocaran lo que
supuestamente era crucialmente importante, la estación central y los barrios periféricos con sus
fábricas ni tampoco el campo de aviación Luftwaffe. El bombardeo de Dresde tenía poco o nada
que ver con la guerra contra la Alemania nazi: fue un mensaje anglo-estadounidense a Stalin, un
mensaje que costó la vida de cientos de miles de personas. Más tarde ese mismo año siguieron dos
mensajes codificados de manera similar aunque no muy sutiles que supusieron más víctimas, pero
esta vez el objetivo fueron ciudades japonesas, y la idea era llamar la atención de Stalin sobre la
letalidad de la terrible nueva arma estadounidense, la bomba atómica [27]. Dresde tenía poco o
nada que ver con la guerra contra la Alemania nazi; tenía mucho que ver, si no todo, con un nuevo
conflicto en el que el enemigo iba a ser la Unión Soviética. Había nacido la Guerra Fría en el
espeluznante calor del infiero de Dresde, Hiroshima y Nagasaki.
* Jacques R. Pauwels es escritor nacido en Bélgica aunque reside en Canadá desde 1969. Es autor
de El mito de la guerra buena : EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial, Hondarribia, Hiru, 2002;
traducción de José Sastre.
Notas:
page 7 / 10[1] Frederick Taylor, Dresden: Tuesday, February 13, 1945, Nueva York, 2004, pp. 354, 443-448;
Götz Bergander, Dresden im Luftkrieg. Vorgeschichte, Zerstörung, Folgen, Weimar, 1995, capítulo
12 y especialmente pp. 210 ff., 218-219, 229;
"Luftangriffe auf Dresden", http://de.wikipedia.org/wiki/Luftangriffe_auf_Dresden, p. 9.
[2] Véase, por ejemplo, los comentarios hechos por el general Spaatz citados en Randall Hansen,
Fire and fury: the Allied bombing of Germany, 1942-45, Toronto, 2008, p. 243.
[3] Taylor, p. 416.
[4] Taylor, pp. 321-322.
[5] Olaf Groehler, Bombenkrieg gegen Deutschland, Berlín, 1990, p. 414; Hansen, p. 245;
"Luftangriffe auf Dresden", http://de.wikipedia.org/wiki/Luftangriffe_auf_Dresden, p.7.
[6] "Luftangriffe auf Dresden", http://de.wikipedia.org/wiki/Luftangriffe_auf_Dresden, p. 7.
[7] Taylor, pp. 152-154, 358-359.
[8] Eckart Spoo, "Die letzte der Familie Tucholsky", Ossietzky, No. 11/2, junio de 2001, pp. 367-70.
[9] Taylor, p. 190; Groehler, pp. 400-401. Citando un estudio sobre Yalta, al autor británico del
último estudio sobre el bombardeo aliado durante la Segunda Guerra Mundial señala que los
soviéticos "claramente preferían mantener a la RAF y la USAAF lejos del territorio que pronto
ocuparían", véase C. Grayling, Among the Dead Cities: Was the Allied Bombing of Civilians in WWII
a Necessity or a Crime?, Londres, 2006, p. 176.
[10] Alexander McKee, Dresden 1945: The Devil’s Tinderbox, Londres, 1982, pp. 264-265;
Groehler, pp. 400-402.
[a] N. de la t.: En términos militares un saliente es un campo de batalla que se adentra en territorio
enemigo y, por lo tanto está rodeado por el enemigo en tres de sus lados, lo que hace que las

La subida de la luz



No te dejes engañar, la subida de la luz no se debe a factores atmosféricos.

 

 



La subida del precio del megavatio en el mercado al por mayor es lo mismo de siempre, se trata de una subasta apañada: los mismos que venden son los mismos que compran. Con estas reglas del juego hasta el más tonto se puede hacer una idea del circo que tienen montado. Las compañías eléctricas especulan para que resulte un precio alto, un precio alto proporciona más beneficios que un precio bajo. Mariano Rajoy cada día le crece más la nariz a causa de las mega mentiras que cuenta: “la luz sube porque no llueve, pero lloverá”. No te dejes engañar, la subida de la luz no se debe a factores atmosféricos se debe al mentiroso Déficit de Tarifa que se cargó a la factura de la luz. El falso importe lo estamos pagando los consumidores y lo pagaremos en los próximos 15 años. Esta es la verdadera razón de los escandalosos incrementos que tienen programados y que asciende a 27.075 millones de euros, que con unos maliciosos intereses, se acerca a los 42.000 millones de €. Todavía mayor que la cifra oficial destinada al rescate bancario. Esto es lo que hay, lo demás son mentiras. Este atraco, por la mentira que contiene el Déficit de Tarifa (supuestamente las compañías eléctricas cobraron facturas de luz por debajo del coste de producirla) al estar vinculado a unos costes que se les llama “costes reconocidos” que quiere decir que las compañías ocultan lo que les cuesta producir electricidad y que el populacho se lo trague todo en un acto de fe. Ni una triste auditoria para determinar el coste y comparar la certeza del dichoso Déficit de Tarifa.
congresoEl 26 de junio de 2013, hubo sesión parlamentaria en el Congreso de los Diputados y a sus señorías se les vio el plumero cuando paralizaron la propuesta de Izquierda Plural de que se realizara una auditoria a las compañías eléctricas para determinar si los costes de producir energía eléctrica lo son tanto como para arruinar a todo ser viviente que como lujo total encienda una bombilla. ¡Agárrate que vienen curvas! 300 de los 323 diputados presentes en el Congreso de los Diputados en representación del pueblo español paralizaron la propuesta de una auditoría energética. Estos angelitos, 195 votaron que NO y otros 105 cantamañanas se abstuvieron; solo 23 dieron su voto afirmativo. Aunque sea solo por una vez vale, la pena saber quienes votaron afirmativamente; el resto ya se sabe, responden a la voz de su amo. Ver: El peor enemigo de la población son los políticos, la factura de la luz lo demuestraSigue leyendo → Quizás te conviene echar un vistazo a la congregación de políticos que han encontrado acomodo al traspasar la puerta giratoria que les ha llevado de su poltrona al Consejo de Administración de las beneficiadas compañías eléctricas. Ver: Políticos bajo sospecha o delincuentes habituales Sigue leyendo →
1797425_583783715040498_1462547059_n1[1]Para acreditar que gobierno y oposición mantienen un circo de tres pistas nadie dice nada de los vencimientos de la deuda titulizada que caen cada año (ver gráfica adjunta emisiones a la fecha del presente folleto.). La titulización de deudas es el arma más efectiva de derivar los mayores robos y atracos a la ciudadanía, se parte de la premisa que las emisiones colocadas en el Mercado financiero se deben de pagar por encima de todo ya que dios dinero así lo tiene esculpido en sus sagradas escrituras. Vamos a lo concreto ¿Como sabe el ministro de Energía, Alvaro Nadal que este año, 2017, el precio de la luz se va a incrementar en 100€? ¿Resulta que es un chaman? ¿Sus plegarias al dios de la lluvia le han dado la espalda? Nada de nada, el mentiroso ministro, formado en la cofradía del mentiroso gobierno, conoce los vencimientos de las emisiones del Déficit de Tarifa que caen este año y para dulcificar el mensaje nos dice que la factura de la luz tendrá un incremento de los citados 100€. Se puede hacer, de inmediato, la cuenta de la vieja: importe nominal de las emisiones de este año: 3.450 millones de €, intereses 1.000 millones de €, total 4.450 millones a los que hay que añadir el 21% de IVA (934 millones) al facturar por 5.384 millones de €, si lo dividimos entre los 17 millones de atrapados clientes nos toca pagar 317€. La cuenta de la vieja dice que el ministro Nadal miente al pronosticar un incremento anual de 100€.
imagesIJ08KUC7El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, dice estar muy preocupado y está estudiando las razones por las que en diciembre pasado se disparó el precio de la electricidad al por mayor. “En este momento está sucediendo algo que nos preocupa. Esto es inquietante. El incremento ha sido notable porque se ha pasado de un precio de 40 euros megavatio a 60 durante el mes de diciembre, y esto es un incremento del treinta y pico por ciento en un mes, y estamos mirando con mucho detalle por qué, porque ese es un tema que nos preocupa”, Empecemos por lo primero, el presidente de la CNMC tendría que saber que un incremento de 40€ a 60€ le corresponde un 50% de incremento. Además de necesitar unas lecciones de aritmética el presidente de la CNMC se enreda en el análisis si esta subida del precio se ha producido por razones justificadas por la falta de lluvia y viento o se debe a actuaciones injustificadas y, por tanto, sancionables. El circo continúa, toda la camarilla sabe que los incrementos se deben a los vencimientos del Déficit de Tarifa y se dedican a mentir y echar pelotas fuera.
untitledEl asunto de la factura de la luz no tiene solución mientras nuestros amadisimos gobiernos apoyen al sindicato del crimen de las compañías eléctricas y el populacho no tome cartas en el asunto. El poder económico se ha hecho con el poder político y el pueblo ha pasado de ciudadanos a populacho ¿Donde están los cuatro millones de parados? ¿Donde están los que tienen un trabajo a precario? ¿Donde están los que han cotizado una vida entera y las eléctricas se llevan la mitad de la pensión? Así, hasta el infinito. Nadie arreglará nada si no mueves el culo del sofá, ahora tienes la oportunidad de apoyar el Proceso a la Banca (http://procesoalabanca.es) se trata de una oportunidad única. Los organizadores de este evento están dispuestos, en cuanto acabe el juicio popular a los bancos, de llevar a los presidentes de las eléctricas al mismo banquillo de los acusados y a los políticos que los defienden a capa y espada a un consejo de guerra. Se lo merecen. Todo esto será posible si te empeñas en buscar una solución, está en tu mano.


 

viernes, 3 de febrero de 2017

“Madrid con Siria, por y para la Paz”



 La señora Carmena, actual alcaldesa de Madrid, no contenta con el quijotesco espectáculo que dió en su momento con la campaña del "refuges welkome", riza el rizo del esperpento con su repugnante apoyo a los terroristas de los 'cascos blancos' mediante .

 Afortunadamente el PCE tuvo la dignidad de publicar un comunicado denunciando esta nueva campaña, como pueden leer a continuación:



Cómo oponerse a un evento con el título “Madrid con Siria, por y para la Paz”


PCE / 26 ene 17
En la guerra de Siria, así como en todos los conflictos bélicos, la propaganda y la mentira se convierten en eficaces armas de guerra. Esta arma es más perdurable con ocasión de una agresión imperialista, y se pone al servicio del bando agresor, ya que los embustes son difundidos por los grandes medios de comunicación “independientes” que escriben al dictado del poder. De este modo, se consigue que regímenes criminales como el saudí y el israelí sean aceptados y tolerados por la comunidad internacional, que gobiernos legítimos y democráticos como el venezolano sean difamados como si fueran sanguinarias e indefendibles dictaduras, que la resistencia palestina sea tratada como si fuese un conjunto de bandas terroristas, o que los grupos islamofascistas que cuando actúan en Madrid, Londres, París o Bruselas son tratados por todo el mundo como terroristas, sean considerados como “oposición” o “rebeldes moderados” cuando intervienen en Siria. Para ello, basta aceptar como un axioma incuestionable cualquier información difundida por el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que tiene su base de operaciones en Coventry, en Reino Unido, y que está compuesto por una sola persona".

Por ello, la Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de España considera que el Ayuntamiento de Madrid ha cometido un grave error político al otorgar a una falsa organización humanitaria, conocida internacionalmente como "Cascos Blancos" de Siria, una cuantiosa donación de bienes de propiedad pública y un reconocimiento social que no merece, en absoluto.

Esa entidad fue creada, y financiada con generosidad desde 2013, por los países de la OTAN, principalmente Estados Unidos y Reino Unido, que son los principales responsables de la escalada de violencia y agresiones que ha llevado a este país árabe a una sangrienta guerra destructiva que ha costado la vida a más de trescientas mil personas según fuentes de organismos humanitarios y de la ONU. Con el objeto de servir a su estrategia (pudorosamente denominada como "cambio de régimen") tanto la USAID (dependiente del Departamento de Estado norteamericano), como el Ministerio de Defensa británico, destinaron enormes recursos materiales y financieros para crear una organización falsaria de "Defensa civil" que usurpa las funciones de la legítima y auténtica Defensa Civil creada en Siria hace sesenta y tres años y que merece todo nuestro respeto.

Mientras esos gobiernos reconocen haber armado a grupos terroristas, han creado en paralelo un grupo de "rescatistas" para contribuir a la guerra psicológica, a la propaganda mediática y al objetivo político de difamar al gobierno sirio y a sus aliados. Investigaciones fuera de toda duda han puesto en evidencia la vinculación de este grupo, "Cascos Blancos", con las bandas terroristas de ideología extremista salafí y takfirí, han recibido su ayuda, han participado incluso en asesinatos de personas del gobierno sirio, y han fabricado videos y materiales de propaganda completamente falsos para confundir a la opinión pública internacional. Este grupo no necesita ninguna financiación adicional, ya que recibe donaciones extraordinariamente elevadas en euros, dólares y libras esterlinas, y obtiene apoyo de gobiernos y de empresas privadas de relaciones públicas que lo promocionan internacionalmente para otorgarle un prestigio que no merecen. El protagonismo mediático de este grupo llegó a su paroxismo a fines del pasado año, 2016, cuando el Ejército Sirio y sus aliados se esforzaban en derrotar a los grupos terroristas que desde fines de 2011 habían sometido a una parte de la ciudad de Alepo.

El viernes, 27 de enero, se ha convocado en Madrid un evento organizado por Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF), anunciado con el nombre “Madrid con Siria, por y para la Paz, que incluye una “Conferencia-Debate sobre la labor de Cascos Blancos que llegan desde Siria a Madrid”. Sorprende que representantes de los llamados "Cascos Blancos" hayan conseguido visado de entrada a España dado que el director de esta organización, Raed Saleh, fue rechazado por el propio gobierno norteamericano en el aeropuerto Dulles de Washington y devuelto a Estambul el pasado mes de abril de 2015 por su probada relación con grupos terroristas. Queremos creer que una organización como BUSF, que alardea de contar con una trayectoria de veinte años de rescates en catástrofes, no es consciente de con quién está colaborando en este evento, en el que también participan la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.

No sorprende ni decepciona el apoyo de la Comunidad de Madrid, porque sólo puede defraudar una institución de la que se espera medidas positivas o a la que se reconoce sensibilidad social, y éste no es el caso, pero sí decepciona y preocupa la presencia del Ayuntamiento de Madrid que en cuestiones sociales y económicas tiene una actitud modélica pero que en asuntos de política internacional está cometiendo “errores” de bulto: desde el apoyo del Ayuntamiento a los líderes de la extrema derecha venezolana, a la adhesión a una presunta campaña antisemita promovida por el lobby sionista American Jewish Committee (Comité Judío Estadounidense), pasando por la concesión de un parque a los húngaros anticomunistas que se levantaron en 1956 contra su gobierno. Llueve sobre mojado.

Apoyamos toda iniciativa del Ayuntamiento de Madrid destinada a socorrer a la población que ha sufrido y padece los horrores de la agresión terrorista y militar a gran escala desatada contra Siria. Pero no podemos apoyar, y criticamos, que se respalde una evidente maniobra de intoxicación informativa que busca objetivos políticos injustos como derrocar violentamente al gobierno de Siria para instalar otro gobierno títere del imperialismo norteamericano, como lamentablemente ha ocurrido en Afganistán, Iraq, Libia y en las regiones de Siria ocupadas por grupos terroristas, como las provincias de Idlib, Rakka y Deir Ezzor.

Esperamos que el Ayuntamiento de Madrid rectifique su lamentable apoyo a este grupo de “Cascos Blancos”, dirija su esfuerzo a conseguir una eficaz solidaridad con el pueblo sirio y el respaldo real a una salida pacífica que ponga fin a la injerencia extranjera y a las sanciones injustas, y termine con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados a grupos terroristas, de forma que se respete la soberanía de Siria y se ayude a la reconstrucción de un país que hoy está en ruinas.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Empleo basura




  Hay seres realmente repugnantes en esta alienada España monarco fascista.
Les presento a uno con bigotito fascista estilo 1950, quien es nada más y nada menos que presidente del Instituto de Estudios Económicos quien apuesta por empleos de mierda, con salarios de mierda y cotizaciones de mierda para hacer desaparecer España y los españoles en breve tiempo.
 Debió de comprarse algún título en alguna pocilga dirigida por el Doctor Gorroño, polifacético prócer celtibérico doctorado en todas las ramas del saber humano. No le iría nada mal probar su propia medicina en forma de cuatrocientos euros mensuales para el resto de sus asquerosos días.
 Aquí el pajarraco:



 
 El presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, ha señalado que únicamente es posible reducir el paro masivamente creando "empleo de baja calidad", porque la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento económico crea empleos de baja cualificación que son necesarios", ha subrayado Feito durante la presentación de su informe 'Las consecuencias de la subida del salario mínimo en España'. Así, ha recordado que entre 2008 y 2013, el empleo que se destruía era empleo precario. Por otro lado, ha afirmado que en este momento los sindicatos deberían alegrarse por la creación de empleo que se está llevando a cabo en España, ya que "cualquier noticia sobre creación de empleo es positiva, sea cual sea el empleo que se crea". No obstante, el presidente del IEE ha destacado también que la "única" oportunidad de reducir la tasa de paro del 18,6% y de acabar con las bolsas de parados que no tienen formación es con el crecimiento del empleo cualificado. Asimismo, ha señalado que es necesario que el crecimiento económico sea sostenible para volver a las tasas de paro que había antes de la recesión. Contrario a la subida del SMI "Subiendo el salario mínimo no se consigue mejorar la calidad del empleo, sino que se merman las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones", ha añadido. Feito considera que para aumentar los salarios reales y los niveles de vida de los trabajadores hay que aumentar la competitividad del capital humano, hacer que la inversión empresarial crezca más que la población activa, difundir avances tecnológicos y mejorar la eficiencia para aumentar la productividad total de los factores. Feito cree que con la subida del 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se ralentizará la creación de empleo a tiempo completo, se fomentará la contratación temporal, la economía sumergida y se elevará el paro estructural de los trabajadores menos cualificados. Sin embargo, también ha señalado que estos efectos "negativos" no tendrán visibilidad por la intensa creación de empleo que "seguirá caracterizando la actual etapa de expansión económica" por la que atraviesa España, pero cree que estos elementos perjudiciales sí se podrán ver en la siguiente etapa "contractiva" del ciclo económico. Además, el presidente del IEE ha recordado que son las empresas las que determinan el número de personas que tendrán empleo a el nivel salarial que establece el SMI. "El empleo tenderá a alcanzar el nivel en el cual su coste para las empresas iguale la contribución relativa de los trabajadores empleados a los ingresos de los mismos", ha afirmado, tras señalar que con la subida del SMI los "más perjudicados", que podrán perder su empleo o permanecer en el paro, serán los trabajadores empleados o parados cuya productividad sea inferior.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2948621/0/iee-feito-reduccion-paro-empleo-baja-calidad/#xtor=AD-15&xts=467263

Rajoy rechaza las propuestas de Podemos para abaratar la luz como... El IEE defiende que solo se puede reducir masivamente el paro "creando empleo de baja calidad" José Luis Feito José Luis Feito, presidente del IEE. (EUROPA PRESS) Según el presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento crea empleos de baja cualificación que son necesarios", dice. Feito añade que "subir el salario mínimo merma las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones". ECO Midiendo actividad social ¿Qué es esto? 20 -1 EP. 01.02.2017 - 11:59h El presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, ha señalado que únicamente es posible reducir el paro masivamente creando "empleo de baja calidad", porque la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento económico crea empleos de baja cualificación que son necesarios", ha subrayado Feito durante la presentación de su informe 'Las consecuencias de la subida del salario mínimo en España'. Así, ha recordado que entre 2008 y 2013, el empleo que se destruía era empleo precario. Por otro lado, ha afirmado que en este momento los sindicatos deberían alegrarse por la creación de empleo que se está llevando a cabo en España, ya que "cualquier noticia sobre creación de empleo es positiva, sea cual sea el empleo que se crea". No obstante, el presidente del IEE ha destacado también que la "única" oportunidad de reducir la tasa de paro del 18,6% y de acabar con las bolsas de parados que no tienen formación es con el crecimiento del empleo cualificado. Asimismo, ha señalado que es necesario que el crecimiento económico sea sostenible para volver a las tasas de paro que había antes de la recesión. Contrario a la subida del SMI "Subiendo el salario mínimo no se consigue mejorar la calidad del empleo, sino que se merman las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones", ha añadido. Feito considera que para aumentar los salarios reales y los niveles de vida de los trabajadores hay que aumentar la competitividad del capital humano, hacer que la inversión empresarial crezca más que la población activa, difundir avances tecnológicos y mejorar la eficiencia para aumentar la productividad total de los factores. Feito cree que con la subida del 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se ralentizará la creación de empleo a tiempo completo, se fomentará la contratación temporal, la economía sumergida y se elevará el paro estructural de los trabajadores menos cualificados. Sin embargo, también ha señalado que estos efectos "negativos" no tendrán visibilidad por la intensa creación de empleo que "seguirá caracterizando la actual etapa de expansión económica" por la que atraviesa España, pero cree que estos elementos perjudiciales sí se podrán ver en la siguiente etapa "contractiva" del ciclo económico. Además, el presidente del IEE ha recordado que son las empresas las que determinan el número de personas que tendrán empleo a el nivel salarial que establece el SMI. "El empleo tenderá a alcanzar el nivel en el cual su coste para las empresas iguale la contribución relativa de los trabajadores empleados a los ingresos de los mismos", ha afirmado, tras señalar que con la subida del SMI los "más perjudicados", que podrán perder su empleo o permanecer en el paro, serán los trabajadores empleados o parados cuya productividad sea inferior.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2948621/0/iee-feito-reduccion-paro-empleo-baja-calidad/#xtor=AD-15&xts=467263
El IEE defiende que solo se puede reducir masivamente el paro "creando empleo de baja calidad" José Luis Feito José Luis Feito, presidente del IEE. (EUROPA PRESS) Según el presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento crea empleos de baja cualificación que son necesarios", dice. Feito añade que "subir el salario mínimo merma las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones". ECO Midiendo actividad social ¿Qué es esto? 20 -1 EP. 01.02.2017 - 11:59h El presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, ha señalado que únicamente es posible reducir el paro masivamente creando "empleo de baja calidad", porque la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento económico crea empleos de baja cualificación que son necesarios", ha subrayado Feito durante la presentación de su informe 'Las consecuencias de la subida del salario mínimo en España'. Así, ha recordado que entre 2008 y 2013, el empleo que se destruía era empleo precario. Por otro lado, ha afirmado que en este momento los sindicatos deberían alegrarse por la creación de empleo que se está llevando a cabo en España, ya que "cualquier noticia sobre creación de empleo es positiva, sea cual sea el empleo que se crea". No obstante, el presidente del IEE ha destacado también que la "única" oportunidad de reducir la tasa de paro del 18,6% y de acabar con las bolsas de parados que no tienen formación es con el crecimiento del empleo cualificado. Asimismo, ha señalado que es necesario que el crecimiento económico sea sostenible para volver a las tasas de paro que había antes de la recesión. Contrario a la subida del SMI "Subiendo el salario mínimo no se consigue mejorar la calidad del empleo, sino que se merman las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones", ha añadido. Feito considera que para aumentar los salarios reales y los niveles de vida de los trabajadores hay que aumentar la competitividad del capital humano, hacer que la inversión empresarial crezca más que la población activa, difundir avances tecnológicos y mejorar la eficiencia para aumentar la productividad total de los factores. Feito cree que con la subida del 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se ralentizará la creación de empleo a tiempo completo, se fomentará la contratación temporal, la economía sumergida y se elevará el paro estructural de los trabajadores menos cualificados. Sin embargo, también ha señalado que estos efectos "negativos" no tendrán visibilidad por la intensa creación de empleo que "seguirá caracterizando la actual etapa de expansión económica" por la que atraviesa España, pero cree que estos elementos perjudiciales sí se podrán ver en la siguiente etapa "contractiva" del ciclo económico. Además, el presidente del IEE ha recordado que son las empresas las que determinan el número de personas que tendrán empleo a el nivel salarial que establece el SMI. "El empleo tenderá a alcanzar el nivel en el cual su coste para las empresas iguale la contribución relativa de los trabajadores empleados a los ingresos de los mismos", ha afirmado, tras señalar que con la subida del SMI los "más perjudicados", que podrán perder su empleo o permanecer en el paro, serán los trabajadores empleados o parados cuya productividad sea inferior.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2948621/0/iee-feito-reduccion-paro-empleo-baja-calidad/#xtor=AD-15&xts=467263
El Ibex 35 abre con un alza del 1% a la espera de la Fed e impulsado... Economía Rajoy rechaza las propuestas de Podemos para abaratar la luz como... El IEE defiende que solo se puede reducir masivamente el paro "creando empleo de baja calidad" José Luis Feito José Luis Feito, presidente del IEE. (EUROPA PRESS) Según el presidente del Instituto de Estudios Económicos, José Luis Feito, la mayoría del empleo que se destruyó durante la crisis fue de esta índole. "El crecimiento crea empleos de baja cualificación que son necesarios", dice. Feito añade que "subir el salario mínimo merma las oportunidades de los trabajadores, que podrían conseguir empleo en otras condiciones".

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2948621/0/iee-feito-reduccion-paro-empleo-baja-calidad/#xtor=AD-15&xts=467263